miércoles, 14 de enero de 2009

"Cuando un israelí quiere mandar a otro a la mierda, no le dice vete al infierno, sino: ¡Vete a Gaza!"

pasillo a gaza. foto de hernán azin.

La frase que titula este post fue sustraida del libro Drinking the Sea at Gaza de Amira Hass periodista judía. del blog viaje a la guerra de hernán zin copio parte del post "Bienvenido a Gaza, bienvenido al infierno" escrito en julio de 2006 cuando gaza se encontraba bajo un bombardeo ya olvidado:

".. Y recorro un largo pasillo, bajo cámaras de televisión, que una época estaba atiborrado de gente que entraba y salía de Gaza. Ahora, desde el cerco israelí, está desierto.

Mientras avanzo pienso en el libro que estaba leyendo en el taxi. La primera obra de Amira Hass, periodista judía que se fue a vivir en Gaza para conocer el día a día de los palestinos bajo la ocupación. Una mujer brillante, de un gran coraje, que es acusada por muchos de traidora y antisemita pues defiende que, para terminar con la violencia, Israel debe abandonar Palestina.

Amira Hass vivió en los años noventa en Gaza, donde escribía para el periódico Haaretz. En su libro, Drinking the Sea at Gaza, afirma que lo hizo porque eso es lo que le enseñaron sus padres, dos supervivientes del Holocausto. Su madre le dijo que mientras la llevaban al campo de concentración el tren se detuvo en una estación, y las mujeres alemanas que estaban allí las miraban con indiferencia, mientras ellas iban abarrotadas en los vagones, como animales, rumbo a la muerte.

"Cuando veas a alguien padecer una injusticia, no lo mires con indiferencia, haz algo", le enseñó. Y es por esta razón, según explica en su libro, que dejó su acomodada vida en Tel Aviv y se fue a vivir con los palestinos, para dar testimonio al mundo de su sufrimiento, para no permanecer indiferente ante las injusticias que padecen, a esos trenes en los que están atrapados, como animales, y que los llevan a ninguna parte.

Otra frase del libro de Amira Hass reverbera en mi cabeza a medida que camino hacia el lado palestino del check point. Cuando un israelí quiere mandar a otro a la mierda, no le dice vete al infierno, sino: ¡Vete a Gaza!".. / articulo completo

actualmente el blog viaje a la guerra se dedica en exculsivo al conflicto en gaza, copio parte de un reciente post "La estrategia israelí para Gaza: más censura, más violencia... más muertes de inocentes":

"Mayor propaganda
Como bien señala el artículo, este aumento del empleo de la fuerza, se traduce, como contrapartida, en un incremento sustancial en la muerte de palestinos inocentes, que en este decimotercer día de ofensiva alcanza los 700, entre los que se cuentan 219 niños.

Menciona el ejemplo de la familia Samouny, que el lunes perdió a 31 integrantes cuando un misil cayó en su casa en la ciudad de Gaza. Del mismo día, a los 13 fallecidos de la familia Al Daiya. Y, del martes, por supuesto, a los 40 inocentes que se habían refugiado en la escuela de Yabalia.

Lo que comenta al final del artículo es que, a diferencia de otros conflictos, en esta ocasión la prensa internacional poco eco se ha hecho de estas masacres.
Esto no es casual tampoco. Algunos informes señalan que no sólo la campaña militar, sino la de prensa, han sido planeadas con más de seis meses de antelación por el gobierno israelí.

Con respecto a la prensa, cuenta con activistas israelíes para los blogs, con sitios específicos en You Tube, Twitter y Facebook. Los periodistas extranjeros en Israel recibe decenas de SMS al día. La ministra Tzipi Livni está en un constante diálogo con reporteros de todo el mundo. Va con una comitiva de 80 a Sderot, minutos después aparece en CNN, luego atiende a una radio, según narra Kim Sengupta en The Independent.

El mensaje está estudiado: echar la culpa a Hamás, aunque esto significa retorcer los argumentos hasta el límite de la razón. Los portavoces del Ejército y del Ejecutivo lo repiten a todas horas. Tanto sea el ataque contra las escuelas de la ONU, como el asesinato de 21 paramédicos palestinos, como del ataque a un convoy de la Cruz Roja Internacional. "Si Hamás no lanzase Kassam, nada de esto sucedería".

Al mismo tiempo, la censura israelí impide a los periodistas extranjeros entrar a Gaza (parece que ahora algunos lo están haciendo empotrados). Esto deja casi sin testigos a las distintas masacres. Muy distinta sería la situación con decenas de reporteros recorriendo la franja. No serían pocas las historias que saldrían a la luz.."

No hay comentarios.:

Publicar un comentario